jueves 29 de octubre de 2009
Retirada
martes 27 de octubre de 2009
Un cuento sin perdices
Hoy me vino a cuento este cuento de cántaros contado por Félix Maria de Samaniego y cantado por Paco Ibañez
"Llevaba en la cabeza
una lechera el cántaro al mercado
con aquella presteza,
aquel aire sencillo, aquel agrado,
que va diciendo a todo el que lo advierte
"¡Yo sí que estoy contenta con mi suerte!"
Porque no apetecía
más compañía que su pensamiento,
que alegre le ofrecía
inocentes ideas de contento,
marchaba sola la feliz lechera,
diciéndose entre sí de esta manera:
"Esta leche vendida,
en limpio me dará tanto dinero,
y con esta partida
un canasto de huevos comprar quiero,
para sacar cien pollos, que al estío
me rodearán cantando el pío, pío.
Del importe logrado
de tanto pollo mercaré un cochino;
con bellota, salvado,
berza, castaña engordará sin tino,
tanto, que puede ser que yo consiga
ver cómo se le arrastra la barriga.
Llevarélo al mercado,
sacaré de él sin duda buen dinero;
compraré de contado
una robusta vaca y un ternero,
que corra y salte toda la campaña,
desde el monte cercano a la cabaña."
Con este pensamiento
enajenada, brinca de manera
que a su salto violento
el cántaro cayó. ¡Pobre lechera!
Adiós leche, adiós huevos,
adiós dinero, adiós lechón,
adiós vaca y ternero.
¡Oh loca fantasía!
¡Qué palacios fabricas en el viento!
Modera tu alegría,
no sea que saltando de contento,
al contemplar dichosa tu mudanza,
quiebre su cantarillo la esperanza.
No seas ambiciosa
de mejor o más próspera fortuna,
que vivirás ansiosa
sin que pueda saciarte cosa alguna.
No anheles impaciente el bien futuro;
mira que ni el presente está seguro"
Hay quienes buscan, anhelan, ansían, o persiguen el futuro, inconscientes de que precismente ese anhelo, ese ansia, esa búsqueda, es lo que les impide alcanzar lo que desean y -lo que aún es peor- disfrutar de aquello que ya poseen.
Este cuento es un cuento sin seres felices que comen perdices. Por eso yo no quise ser ternero, ni vaca, ni lechón, ni pollo, ni dinero. Tan sólo quise ser un cántaro de leche para ser saboreado, no para ser llevado al mercado. Porque quizás así -sólo quizás, pero sólo así- en el fondo del cántaro habría encontrado la felicidad, esa que yo le podía dar. Porque quizás así, al menos me quedaría el consuelo de haber saciado su sed.
martes 13 de octubre de 2009
Ahora, Ágora
He sido uno de los cienes y cienes de espectadores que han ido al cine este fin de semana a ver la última de Amenabar: Ágora

Y es buena.
No es que yo sea mu exigente, ni mu versado, ni mu experimentado en esto del séptimo arte. Mis gustos son de lo más variopinto (quiten ustedes el terror de casquería y en casi cualquier género encontraré una película que me haya hecho tilín). Y quizás por eso me gusta Amenabar.
No voy a compararlo con directores de la talla de Coppola, Clint o Kubrick (anda que no le queda na ni na), pero sí que empieza a tener algo en común con estos grandes que me parece muy meritorio: no se encasilla en un género, sino todo lo contrario. Algo que no pueden decir otros directores españoles consagrados (Almodóvar, que ya le vale; Garci, que sólo le salva su devoción incondicional por el Sporting o Trueba, que varía un poco más pero no deja de ser más de lo mismo, por citar al resto de oscarizados).
Amenabar empezó poniéndonos los huevecillos de corbata con un intrigante thriller: Tesis; continuó con Abre los ojos, otra de intriga pero con dosis de ciencia ficción de andar por casa (quizás la más flojilla de todas); nos volvió a poner los huevecillos de corbata, pero esta vez con nudo Windsor, con Los Otros, puro suspense psícológico; cambió totalmente de tercio y triunfó con el dramón social que es Mar adentro; y ahora nos trae Ágora una superproducción de índole histórico. Vamos, que toque el género que toque, al tío le salen unas película de lo mas recomendables.
Ágora es una buena película, que nada tiene que envidiarle a una superproducción americana. Hay quien dirá que esto es algo negativo, aunque luego se quejará de que el cine español es cutre. De hecho, ya hay quien la critica por varias razones:
1.- Porque peca de escaso rigor histórico..pero ¿quién va al cine a recibir una lección magistral de historia?. Yo no, desde luego (si así fuese, no se salva una).
2.- Porque es excesivamente comercial (hay un dato que me llamó la atención: los judíos salen bien parados, ejem…supongo que hay que caerle bien al loby judío hollywoodiense), pero…. ¿qué tiene eso de malo? ¿hay que hacer un truño sueco incomprensible e insoportable para ser "in" y que te califiquen de buen director?. Igual sí. Qué se yo. Yo no se na de cine.
3.- Porque ataca a la religión católica. Eso no es simplificar mucho, mucho. Se arremete contra la utilización que hacen de la religión los extremistas y la historia está, desgraciadamente, plagada de sucesos similares.
4.- Porque es excesivamente erudita. Vamos, vamos, que cualquiera que haya hecho la E.G.B. no tiene ningún problema para entender las cuestiones “eruditas” que trata la película (ya no me arriesgo a asegurar lo mismo con los de la E.S.O., pero probablemente, también).
5.- Porque está en inglés. Hombre....tampoco se trata de obligar a los actores a aprender español en 1.000 palabras. Pero es curioso que hay quien critica que no se haya rodado en latín o griego o arameo o lo que coño quiera que hablasen en Alejandría en el siglo IV. Cojonudo.
6.- Porque dura demasiado. Sin comentarios.
En fin, que yo me pasé un buen rato en el cine, y eso ya es decir mucho. Ahora toca esperar a la próxima…¿una de indios y vaqueros?
jueves 1 de octubre de 2009
Efebos encu"r"ados
“No se debería hablar de pedofilia sino de homosexuales atraídos por adolescentes. De todos los curas implicados en casos de este tipo, entre el 80 y el 90 por ciento pertenece a la minoría sexual que practica la efebofilia, es decir, los que tienen relaciones con varones de los 11 a los 17 años”
Y se queda tan ancho, el tio.
Me imagino al señor arzobispo buscando un término que “suavice” el delito penal de la pedofilia:
"Mmmm… ¿mancebofilia?...no, que parece que nos follamos a las cebollas... ¿sacristanofibia?... tampoco, que también damos por el culo a menores que nos sacristanes…¿efebofilia?..si, mira, suena bien y parece que en lugar de abusar de menores, tenemos afinidad por el griego."
Y sí, parece que sí que les gusta el “griego”.
Eso no es mucho, total, sólo uno de cada 20 curas comete pedofili…estooo…efebofilia. Pero...un momento… si trasladamos ese porcentaje al resto de la población, todos tendremos entre nuestros familiares más cercanos un pedófil... estooo …un efebófilo. Y entre nuestros conocidos más allegados, pues un par por lo menos. Y casi con toda seguridad, alguno habrá entre nuestros compañeros de trabajo. Ay, pues igual si que van a ser muchos.
De todas formas no tiene mayor importancia, porque en otras religiones andan aún peor, nos dice monseñor. Vamos, que todavía vamos a tener que darles la enhorabuena por no follarse a tantos menores como los judíos o los protestantes.
Ahora eso sí, ellos están tomando medidas. O como dice el Don Silva-no Toma-si "la iglesia católica está ocupada de la limpieza en su propia casa". La ropa sucia se lava en casa, diga que sí, hombre. Que no se les condene por abuso de menores, que para algo son dueños de un pastizal que se caga la perrita: sólo en E.E.U.U. unos 2.000 millones de dólares se han gastado en indemnizar a las víctimas. Y luego te vienen con la hucha del Domund ….
En fin…que si alguien se carga a un cura, no debe preocuparse mayormente: no será un homicida; como mucho, será un curicida.
miércoles 30 de septiembre de 2009
Noche tontuna
miércoles 16 de septiembre de 2009
Saqueamos, Gorroneamos, Abusamos y Estafamos
- Evangelio según San Mateo, capítulo 6 versículo primero: "Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial….”.
- ¡Alto ahí!
Desde la bancada lateral, un desconocido levanta la mano con el índice apuntando al cielo. Viste de traje y corbata y lleva bajo el brazo una cartera de cuero negro. Su voz es enérgica y autoritaria.
- ¡No siga o le denuncio!
Un murmullo creciente inunda la nave desde el pórtico hasta el altar. Apenas se puede oír la incrédula voz del clérigo.
- Pero… ¿Quién es usted?
Ceremoniosamente, el extranjero se levanta y avanza lentamente por el pasillo central de la iglesia, dirigiéndose a todos los presentes con una expresión arrogante.
-Mi nombre no les incumbe. Lo único que tienen que saber es -una calculada pausa añade solemnidad y desasosiego a su presentación- … que SOY INSPECTOR DE LA S.G.A.E.
Silencio sepulcral. Miradas temerosas. Sudores gélidos. Ventosidades insonoras.
- Pero por Dios, ¿qué es lo que quiere? ¿cómo se atreve a interrumpir el Oficio?
El insólito inspector extrae de su maletín un documento y blandiéndolo en el aire como un arma arrojadiza, camina en dirección al púlpito.
- ¡Está usted incumpliendo el apartado b) del número 1 del artículo 157 de la Ley de Propiedad Intelectual según Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril!.
-¿Cómo?..pero…¡de qué me habla!
- No se me haga el longuis. Acaba usted de proceder a la emisión pública de un pasaje de la Biblia escrito por el Sr. San Mateo sin haber abonado la correspondiente tasa relativa a los derechos de autor .
- Pe.. pero…
- Ni peros ni gaitas. Me va usted a desalojar ahora mismito el local o tendré que llamar a la autoridad competente.
Un hombre de figura rechoncha que hasta ese momento permanecía oculto entre los feligreses del fondo, da un paso hacia adelante. La situación es embarazosa, pero se siente aludido y debe cumplir con su deber .
-Soy el sargento Jesús Quero y yo represento a la autoridad en este pueblo. ¡Haga usted el favor de salir de la iglesia!
Lentamente, el inspector gira sobre sus talones y clava su mirada en el sargento Chus Quero. Su cara dibuja una sonrisa socarrona.
-Usted cállese, que he visto como entraba silbando “Paquito el Chocolatero” y sólo por eso le puedo meter un puro de aúpa.
-Eh..esto..yoo..
-Y una cositas más. ¡La ley también protege a los músicos y a los dramaturgos!
La réplica llega desde las alturas. Colgando por una soga del techo del ábside, el monaguillo que hace de Arcangel San Miguel en el Belén viviente interviene con ademán insolente.
- ¡Já!, ¡un listillo! ¿qué? Que ya me están desmontando el Belén o les meto un paquete por representar obras de teatro sin pagar las tasas. Y ustedes – agrega señalando amenazadoramente a los vecinos que forman el coro parroquial- ¡ que sea la última vez que les vea entonar el “Osana en el Cielo” sin pasar por caja o acabarán todos cantando en el coro del talego!
Las decenas de vecinos que unos minutos antes oían misa distraidamente, se sienten abrumados, humillados y maltratados. Pero todos escurren el bulto y algunos están rumiando irse y no volver a pisar la iglesia, ni a silbar una canción, ni a canturrear en la ducha, ni siquiera a contar chistes mientras toman el vermút matinal. Al tiempo que se dirige a la salida y abre la puerta del templo, el inspector vuelve la vista hacia el clérigo.
- Ya me ha oído. O me desalojan el local o los empapelo a todos
- Pe..pero..¡esto es la Casa de Dios!
- ¿A sí? ¡Pues a ese lo empapelo también!
martes 15 de septiembre de 2009
Repertorio de clonables: el Onofre
Corrían los años 80, estaban de moda las chupas vaqueras hechas de trozos de pantalones, los jerseys Privata y las botas camperas (por suerte NO guardo ninguna fotografía de entonces). También eran los años de los discos de vinilo, las casetes (vamos, la “cintas” de to la vida) y los video-clips en la tele del disco-bar.
¿Por qué? Porque mira tú si no se ligaba poniendo en el radio-casete el Tunnel of love o el Romeo and Juliet.
Además, aunque el Onofre pierde un poquillo en solitario, tiene perlas como la banda sonora del Local Hero, que es im-pres-cin-di-ble.
Hoy se pone a la venta el Get Lucky y el año que viene andará por este país de piel de toro (siempre quise poner esto en un post) así que, con un poquillo de esa suerte, disfrutaremos como enanos.
Pues eso, sus dejo con un tema estrella de este Local Hero (bonito juego de palabras, eh, eh, a que sí), no sin antes hacer una pausa para la publicidad:
PUBLICIDAD: Esta entrada ha sido patrocinada por multitud de contribuyentes que inconscientemente han pagado los 20 minutos de horario laboral que me he escaqueado para escribir el post.